En enero del 83 regresé a casa un poco ansioso, pues quería escuchar a mi padre qué podría decirme después de un año dentro del CMLP, ya desde noviembre anterior había mucha presión, el ambiente era muy tenso, pués todos los que habiamos sobrevivido al duro entrenamiento de la vida, dentro del misterioso cuartel de aventuras, travesuras, desventuras, alegría, o amistades fortalecidas como la del "chino" TAKARA; cuya madre un día me salvo de una baja deshonrrosa(que será tema de otra lección) también la de "evelin" RAMIREZ con el que compartiamos a una ciudad tan hermosa como "La Bella Perla de los Andes"; TARMA aunque habiamos echo el 1ro y 2do de secundaria en colegios distintos, él en el San Ramón y yo en el San Vicente(rivales eternos), nos habíamos hermanado.
Esperabamos las salidas de los viernes para ir al cine y a otras partes, aunque por entonces ya los de la novena sección eramos unos hermanos muy extraños, pero guardabamos lo que mas tarde sería un lazo fraternal fuerte e infernal(del lado positivo), que hasta el inconsiente lo había internalizado, de ello lo comprobe algún tiempo después en la Plaza San Martín, corría hacia el ex-cine Mantaro pues las entradas del cine "Metro" se había agotado para una película de moda de aquel tiempo, cuando a la velocidad me crucé con Ramirez Pastor "evelin"que hacia lo mismo pero en sentido contrario, cuando abruptamente nos detuvimos no se porqué pero lo habíamos echo simultaneamente, al volver entre nosotros nos reconocimos y estrechamos con un fuerte abrazo(fue la última vez que me encontré con mi hermano del alma, ojalá que muy pronto crucemos palabras al acorde de un buen son montuno y mejor pisco) sin mediar palabras alguna nos dirigimos hacia el otro cine; en estos tiempos algunos no comprenden la magnitud de esta fuerza interior forjada dentro del CMLP.
Las ansias de ver a mi padre eran infinitas ya que él era un hombre muy duro, reacio y facilmente no mostraba sentimientos, pero habíale escuchado antes sus vivencias en nuestro ejercito y me fascinaban, incluso alguna vez participó en una misión en busca de "el dorado" en nuestra selva central(Huanuco) por cierto no encontraron nada, sabemos hoy que ese tipos de misiones eran comparables por los que estaban pasando algunos muchachos de 14 y 15 años (me cuentan que la van a demoler, ví algunas fotos de mis promocionales en el pecho decía ADIÓS VIEJO COLEGIO), aunque algunos nos mostrabamos débiles otros lo superaban facilmente, otros se adaptaron y otros esperaban también diciembre para no volver mas, pués el regimen era muy duro.
Noté llorar a algunos en silencio, como cuando en setiembre unos ruidos extraños me despertaron a las tres de la mañana, hacía frío y había mucha niebla, ví corridas hacia afuera y por las escaleras hacia las cuadras de los aspirantes, entre tres se llebaban una frazada, colcha, sabanas incluidos el colchón, el imaginaria estaba caído aún se protegía la cabeza en una posición fetal, le pregunté que había pasado, esos chivos de mierda se han llevado mi colchon la ptm...... lloraba sin parar, eso me dejó sin aliento con ganas de vengarme aunque no sabía que hacer. Cuando terminó su turno de imaginaria se durmió en la cama del otro que era el siguiente imaginaria, que era de la 9na "A" y aún lloraba, me fuí a dormir pero no volví a conciliar sueño pensando que jodido era ese sitio de miercoles(aunque un año después me robarían a mi también) ahora comprendo que tomé o se toma medidas en caso extremas para solucionar estos, esos impases, había que arriesgar como hasta ahora, creo que los que egresamos hemos perdido miedo o verguenza a perder, aunque no nos guste pero creo que morimos en el intento, pero casi siempre salimos ganadores, ...la noche siguiente hable con un aspirante huancaino con excusas hice que me llevara a su cuadra...... esa noche perdí una apuesta cojuda, pero valió la pena, pues le dije que mi cuadra brillaba más que la suya y no era cierto la suya brillaba mas (con el sudor de otros perros claro está) cuando ví una cuadra con las aldabas rotas, después de docientas ranas y lustrar el piso hasta las doce de la noche, le dije despiertame a la tercera imaginaria... y con unas chompas negras nos confundimos entre las cuadras de los chivos, temblaba de miedo, pero al entrar vi tres colchones listos, no habían dormido en ellas estaban como para pasar revista (recuerdo que los jijunas tiraban unas monedas y que si no rebotaban tres veces te pateaban el c.....) le pedí el capotín a mi promoción que temblaba y tenia los ojos cerrados, no se porque, lo tendí al piso y enrrolle el colchón con el capotín lo envolví y lo amarré con sus brazos , el tenía que dormir con su colchón y lo hizo, a mí me dio diarrea esa noche del miedo.... el cañetano YACTAYO se cruzó en el baño esa noche, me gritó ¡cagón de mier...... pero no me importaba; era la primera vez que arriesgaba algo por alguien de nosotros, como alguna vez me pasaron una colcha que se me había quemado cuando YACTAYO , mientras dormía le puso cera de piso y luego lo envolvió con abundante papel higiénico dejando una mecha larga hasta su cama, lo cual prendió..... ardía mi colcha aún en el piso después de haberla tirado, la cual logré apagarlo en el piso con los piés (lo cual me lo recuerdan las veces que nos reencontramos) ante la risa generalizada de todos los de la novena, nacía una solidaridad inconciente entre nosotros, era necesaria se impregnaba en nuestros inconcientes y aún hoy algunos dan muestras de ellas; el viejo Zevallos me esperaría y le contaría que tenía amigos-hermanos que podrían hacer cosas por mi o yo por ellos, el carro de la empresa en la que trabajaba mi padre avanzaba lento lo cual hacía que aumente mi ansiedad, minero él por entonces lo había endurecido mas aún, pero nunca perdió su convicción de padre de familia, de ejemplo el cual yo tambien aprendí, pero tambien llevaba en la piel esa que se decía y hoy a veces lo repito a mis alumnos "TODOS O NADIE" un lema de lealtad de entre nosotros o aquel "POR UNO PAGAN TODOS" deseaba decirle a mi padre que lo viví en carne propia eso de que "LA UNIÓN HACE LA FUERZA" me acuerdo tambien eso de "YO NO FUÍ, PERO NO VI NADA" pero la ruta era larga hasta Santander, hasta mi padre, esa del gordo Sanchez "YO NO FUI, POR MI MADRE ¡LO JURO!" nadie dijo nada y nos masacraron a todos, me pregunté si hasta hoy todos estarán enseñando todo esto a sus hijos, amigos, colegas, pero creo que este tipo de situaciones me hace recordar ahora, añorar y entrar en esa nostalgía que hace a los lenciopradinos y nos enorgullece; Max dijo este año nadie nos quita lo vivido y yo quería decirle a mi padre que tambien lo aprendido.
Esa ruta era dura hacia mi padre ............................